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“Donde late la historia"
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CIRCUITO RELIGIOSO
En el Dpto. Cnel. Felipe Varela al igual que en gran parte
del norte argentino, la religiosidad ocupa un lugar de importancia
en la vida del hombre de estas tierras .
No cabe ninguna duda que la marca cultural más fuerte
que dejo el conquistador español en América
ha sido y sigue siendo la religión católica,
los indicios más importantes de este hecho son las
iglesias diseminadas por todo el continente.
Cada poblado de nuestra región cuenta con una o más
capillas que no solo permitieron el manifestar pleno de
la raigambre religiosa de su gente, sino que desde siempre
se yerguen como el lugar donde la sociedad encuentra cobijo
a su accionar social.
Esta invitación a recorrer los caminos de la fe de
nuestro departamento, tiene su inicio en Guandacol, precisamente
en uno de los templos más importantes y el más
antiguo del Departamento Cnel. Felipe Varela, como lo es
el San Nicolás de Bari, el mismo fue construido en
1797 y esta ubicado frente a la plaza principal del pueblo,
su construcción guarda exacta concordancia con el
tipo de viviendas de la zona ya que el adobe es el material
utilizado en esta obra.
Solo tenemos que recorrer 2 Km. desde Guandacol hacia el
sur por la ruta Nac. 40, para llegar a Santa Clara, pequeño
poblado caracterizado por la calidez y el trato amable de
su gente, que como cada pueblo de nuestra provincia posee
un pintoresca parroquia donde es venerada la imagen de Santa
Clara de Asís, el día 12 de agosto de cada
año.
Volviendo sobre la ruta 40 hacia la ciudad de Villa Unión,
nos direccionamos hacia Los Palacios, donde pareciera que
la mano savia del creador ha volcado bendiciones sobre el
humilde viñatero de esta zona, para que nos brinde
un cúmulo de sabores transformados en vino; la gratitud
de este pueblo por las bendiciones recibidas se depositan
en la Virgen del Valle, la cual posee una capilla en su
honor, de construcción reciente, conjugándose
toda en un cuadro de austera sencillez.
Continuando nuestro viaje hacia el sur del Dpto., a tan
solo 30 Km. de Villa Unión, Pagancillo, una pequeña
localidad, que nos aguarda a la vera del camino. La historia
nos relata que por allí no hubo iglesia hasta el
año 1893, que se inicia la construcción del
templo al cual un temprano deterioro provocó que
se hiciera una reconstrucción del mismo en 1950,
en la actualidad toda la feligresía venera con infinita
devoción la imagen de la Virgen de La Merced.
El camino de la religiosidad nos conduce hacia Aicuña,
pueblo enclavado en plena serranía que nos brinda
un grato contraste entre el rojo de su tierra y el verdor
de su paisaje. Alguna vez la comunidad de este pueblo, miró
hacia el cielo y pensó como acercarse un poco a el,
por ello construyó en la cima de la loma mas alta
del pueblo un templo donde la población se rinde
de hinojos a los pies de la Virgen del Rosario.
Para culminar con este reconfortante itinerario que de algún
modo nos transparenta el alma dándonos paz espiritual,
nos dirigimos a Villa Unión, allí frente a
la plaza principal, se encuentra la Iglesia de Nuestra Señora
del Rosario, cuya festividad se realiza el primer domingo
de cada mes de octubre, momento propicio para que la feligresía
de la ciudad exprese su fe religiosa. Su piedra basal se
colocó en el año 1895 sufriendo con el correr
de los años a través de los años muchas
modificaciones; el interior del templo adquiere efectos
especiales debido ala luz amarilla que penetra a través
de las ventanas laterales.
De este modo Cada uno de ustedes, que se anime a adentrarse
en el conocimiento de la cultura religiosa de nuestros pueblos
podrán decir luego que han tenido la posibilidad
de haber visitado y desandado los caminos de la fe, conociendo
los templos, las creencias, las maneras diversas como nuestras
localidades expresan su religiosidad y como la vida misma
de cada uno de los pobladores de este departamento transcurre
en forma paralela a la fe religiosa, depositando gran parte
de sus esperanzas, en ella.
La idiosincrasia de nuestros pueblos, los conduce a depositar
toda la fe en sus respectivos santos, a la hora de llevar
acabo una acción de vida, por ello es muy común
que durante todo el año, por las distintas fiestas
patronales que se desarrollan en las diversas capillas e
iglesias de la región, los peregrinos que asisten
a las mismas se embeben de una carga emotiva y espiritual,
que les permite afrontar de un manera más esperanzada
los avatares cotidianos de sus vidas. Esta es nuestra tierra,
creyente y esperanzada.
MIGUEL ANGEL GAITÁN “EL
ANGELITO MILAGROSO” - VILLA UNIÓN
En nuestro departamento se da un hecho de fe que ha logrado
trascender todo tipo de fronteras, nos referimos a Miguel
Ángel Gaitán “El Angelito Milagroso”,
que según los testimonios de muchos, guarda en si,
el prodigioso poder de interceder ante el creador, para
así cumplir con las “mandas” de la gente;
Para muchos Miguel Ángel Gaitán es una gran
bendición que no amerita ninguna búsqueda
de explicación lógica para este milagroso
hecho; para otros simplemente será una cuestión
meramente excepcional que no conlleva ninguna otra particularidad.
La historia nos cuenta que un 9 de julio de 1966 nacía
“Miguelito”, su vida terrenal fue breve, pero
aun vive en el corazón de cada una de las personas
que día a día peregrinan hasta su sepulcro.
Hechos por demás notorios fueron cimentado esta curiosa
realidad que hoy convive con cada uno de los habitantes
de esta región. Largos años pasaron posteriores
a su sepultura , para que un día, se revelaran sucesos
extraños en torno a el angelito, su tumba parecía
haber sido removida y alrededor de ella como si hubiesen
jugado varios niños. A partir de esto se comprobó
que su cuerpo se encontraba relativamente integro con respectos
a otros, a pesar de los años; desde allí se
teje todo un sin fin historias de fe, esperanza, sanaciones,
de peregrinar permanente de personas que buscan en “Miguelito”
lo que la vida parece negarles. Actualmente se puede visitar
su mausoleo y observar a Miguelito en su cofre de madera
y “cristal”, y quizás solicitarle una
“manda” y si esta se cumple, luego se ha de
volver a agradecerle con un juguete, al angelito milagroso.
GUANDACOL: “DONDE LATE LA HISTORIA”.
Guandacol nos recibe, con su ritmo acompasado que casi
de manera inalterable ,mantiene desde hace 400 años,
con el colorido majestuoso de sus cerros ,que ese erigen
soberbios y sinceros cual centinelas de Varela, con sus
casitas de adobe que guardan en si la tipología de
arquitectura de toda una región y con sus calles
sin tiempo que guardan historias, leyendas , melodías
y el espíritu del caudillo que aun late en cada corazón
de los guandacolinos.
Antes de ingresar al pueblo nos sorprendemos con un paisaje
de dunas que se nos presentan como un oasis de nada en un
desierto de fertilidad, sin dudas que sus ocasionales visitantes
, querrán escuchar luego, la leyenda de la “Banda
del Cura” , son las dunas guandacolinas.
La Ruinas de la Casa de Felipe Varela, es la primera estación
a realizar en nuestro viaje por esta localidad, allí
el caudillo encontraba el descanso luego de desgastadoras
luchas por el noroeste Argentino defendiendo la causa federal.
Esta guarda en sus paredes toda la historicidad de una época
importante de La Rioja.
La calle principal nos lleva al corazón del pueblo,
a la plaza Gral. San Martín, lugar ideal para hacer
un alto en nuestro andar y disfrutar a plenamente del aire
que su tupida arboleda nos ofrece la saludable tranquilidad
del lugar.
Con tan solo levantar la vista hacia el lateral oeste de
la plaza, podremos observar la iglesia de San Nicolás
de Bari, quien con mas de 200 años de fe, se erige
como la depositaria absoluta de la espiritualidad guandacolina,
que se ve manifestada en su máxima expresión
los días 5 y 6 de Diciembre de cada año, El
día 5 con el Tinkunaco (encuentro) , ceremonia ancestral
que recuerda la confraternización en la fe de aborígenes
y españoles, y el 6 de diciembre la solemne fiesta
al santo patrono.
Continuando nuestro paseo por el pueblo a tan solo 200 metros
de la plaza está el olivo histórico, de quien
la historia dice, que acogió a los soldados de gesta
expedicionaria en apoyo a la gesta libertadora del Gral.
San Martín.
En el pueblo existen instituciones que con mucho ahínco
trabajan en pos de preservar nuestra cultura tradicional,
una de ellas es la Agrupación Gaucha que cuenta con
un predio tradicionalista donde periódicamente hacen
gala del más puro sentir Riojano, a través
de peñas, jineteadas y juegos de antaño; poseen
en sus instalaciones un exposición permanente de
antigüedades y arte gauchesco. Los agricultores, ganaderos
y artesanos de Guandacol (AAGA), ofrecen en su mercado productos
regionales y artesanales, que nos permiten disfrutar del
trabajo genuino de hombres y mujeres que dejan en cada producto
toda la espiritualidad que sus manos agrestes pueden brindar.
Si nos encontramos en Guandacol no podemos dejar de conocer
San Bernardo, antiguo establecimiento minero que otrora
fuese un importante generador de desarrollo económico
para toda la región, sin embargo aún hoy guarda
en su estructura silenciosa un cúmulo de anécdotas
que vale la pena escucharlas . En San Bernardo nos aguarda
un hostal que por sus características, es impensado
no caer en la tentación de quedarse allí un
par de jornadas y disfrutar cálida de la naturaleza
y la excelente hospitalidad de sus anfitriones, quienes
le harán degustar vinos de una calidad excelsa ,
no solo por sus aromas y color, sino por que llevan consigo
en el sabor la esencia misma de una tierra prodigiosa; San
Bernardo es absoluta tranquilidad, es riqueza paisajística
que sorprende, es un pétalo de este Guandacol que
los invita.
Una cabalgata por el pueblo es parte de un muy buen programa
de paseo, pero lo es mejor si la hacemos para conocer la
“Quebrada del Alazán”, un sitio donde
se conjuga la aridez y la imponencia de sus formaciones
rocosas gigantes, que dibujan llamativas figuras, un lugar
ideal para desatar todo el espíritu de aventura.
Si de experiencias fuertes hablamos, el aventurarse hacia
“Las Lagunas de los Cielos” en plena cordillera
Riojana, en un transporte adecuado, es una in mejorable
oportunidad para extasiarse en una explosión de bellos
paisajes que nos depara cada Km. recorrido, El Zapallar,
Las Cuevas, Salinas del Leoncito, Laguna del Veladero, Laguna
Verde y Laguna Brava. Solo anímese a vivenciar a
pleno un viaje único.
Dirigiéndose de regreso a la ciudad de Villa Unión
por la ruta nacional N° 40, a tan solo 15 Km. de haber
dejado Guandacol, nos llevamos la yapa, un cartel nos invita
a realizar un Trekking por “El Vallecito Encantado”,
que a cada paso nos muestra sus esculturas naturales en
piedra, cinceladas por las manos sabias del tiempo, la lluvia
y los vientos, una galería de formas como, “La
copa del mundo”, “El sombrero de mexicano”,
“El barquito”, “El perfil de la momia”
y “El paisaje lunar”, obras de arte que la naturaleza
nos brinda párale goce de la vista.
Así hemos recorrido Guandacol, un pueblo que nos
ofrece una amplia variedad de opciones por conocer, disfrutar,
descansar y guardar en el recuerdo toda la magia de un viaje
único, puesto que es allí, “Donde late
la historia....”
Circuito de Banda Florida
Banda Florida y petroglifos de la Isla y Río el
Suri
Se parte desde la oficina de Turismo Municipal con destino
a Banda Florida, localidad ubicada en la margen oeste del
Río Bermejo con un recorrido de 6 kilómetros
hasta llegar a destino, allí comenzamos a recorrer
el lecho del río y encontramos petroglifos pertenecientes
a la cultura Cienaga y Aguada, además de vestigios
diaguitas con mucha similitud a los que se encuentran en
el Parque Nacional Talampaya, se emprende camino hacia el
lugar denominado la Isla donde también apreciaremos
rasgos culturales de las culturas precolombinas; después
de visitar varios de estos importantes yacimientos arqueológicos,
emprendemos camino hacia el centro de Banda Florida para
retomar la calle principal que nos llevará al Cañón
Colorado perteneciente al triácico medio donde caminando
por senderos de ascenso, visitando cuevas formadas por la
erosión geológica. En Banda Florida el visitante
puede encontrar artesanos y productores de vino patero para
degustar y comprar.
Éste recorrido tiene una duración de 4 horas
aproximadamente. Adquirir para el disfrute posterior. Éste
recorrido tiene la particularidad de poder vivenciar una
experiencia única, pues, al estar en contacto con
los diferentes petroglifos, en cierto modo nos conectamos
con culturas pasadas, en un solo tiempo, en un solo sentir
y frente a un mismo paisaje .
Otra alternativa para recorrer esta pequeña y pintoresca
localidad de nuestro departamento es en bicicleta. Si partimos
desde el centro de la ciudad de Villa Unión nos dirigirernos
hacia el oeste, donde cruzaremos el Río Bermejo cuyas
aguas provienen de deshielos cordillerano, después
de recorrer una distancia de 4 kilómetros pasando
por esas callecitas que huelen a flores nuevas, hierbas
campestres de La Banda, habremos llegado al anfiteatro natural
de la localidad, lugar donde cada mes de diciembre cobija
la fiesta de la tradición; luego el cementerio local,
uno de los más antiguos del departamento, y finalmente,
se ingresa por una puerta natural al cañoncito de
Banda Florida, es allí donde se inicia un recorrido
a pie, de algunas horas, el silencio del lugar le da el
complemento exacto a la contemplación de una explosión
de paisaje, acompañados por cierto por una buena
mateada de por medio, visitando cuevas, restos de pucará
indígenas, caprichosas formaciones de la naturaleza
y minas abandonadas. Como no va a ser esta tierra, cuna
de poetas, si su paisaje es tan bello, si su gente es tan
linda y sus calles tan frescas, que a uno lo invita a arriesgar
unos versos.
CORREDOR AICUÑA— LAS TRANCAS
Este circuito turístico tiene una demanda en tiempo
de jornada completa, pues el horario pactado para la salida
de la posta Municipal de Turismo es a las 9,00 hs, para
emprender viaje en vehículo hacia la bella localidad
de Aicuña enclavada entre sierras y una importante
vegetación, una vez allí podemos recorrer
este hermoso pueblo conocido mundialmente por el alto porcentaje
de albinismo, y destacado en nuestra provincia por su microclima
y su particular fisonomía, ya que cuenta con un pircado
histórico de mas de 60 cm de ancho construido en
piedra y barro. Ya en el pueblo se puede visitar la iglesia
ubicada particularmente sobre de una loma desde donde también
se puede tener una hermosa vista panorámica del lugar.
En el poblado se puede conseguir excelente calidad de nuez
y una gran variedad de hiervas aromáticas y medicinales.
Siguiendo con el recorrido y aproximándose el almuerzo,
visitamos el camping de la localidad, lugar obligado para
la comida del medio día.
Ya repuesto sé continua viaje buscando nuevamente
la ruta nacional 40 para dirigirnos hacia la Cuesta de Miranda,
poseedora de un paisaje imponente, que cautiva y sorprende
a cada metro recorrido, por su colorido e imponencia por
lo querer describírselas sería muy osado,
pues las palabras no bastan para expresar la magnitud de
tanta belleza, solo conózcala y maravíllese.
Ya en las Trancas donde encontramos el paraje llamado El
Zaguán, un lugar de destacado de nuestro departamento,
allí dejamos él vehículo y emprendemos
la caminata por el bellísimo lecho del río,
visitando dos quebradas con piletas naturales colmadas de
agua cristalina aptas para el baño y cascadas de
gran atractivo.
Con el tiempo necesario de visita y el mate obligado termina
el recorrido y emprendemos viaje de retorno a Villa Unión
para buscar el reparador descanso, merecido, luego de haber
podido ser testigos de la imponente belleza de este circuito.
Parque Nacional Talampaya (Galeria de Fotos)
Hace cientos de millones de años, cuando grandes
masas de agua cubrían el suelo de esta región,
caóticos plegamientos se sucedieron unos a otros
y cambiaron para siempre la fisonomía de toda la
región, pero fue la misma naturaleza la que se encargó
de dejar huellas que hoy nos permiten vislumbrar a través
de vuelo libre de nuestra imaginación esos tiempos
remotos, del génesis del Talampaya de hoy .
El cañón de Talampaya lleva su nombre por
la voz quechua que significa “Río seco del
tala”; esta formación geológica pertenece
al periodo triácico, con estratos de areniscas y
arcillitas, que debido a la erosión han dado por
resultado las más diversas formas, que nos impactan
por su enorme magnificencia, y sus sorprendentes tonos rojos
en sus figuras, que armonizan en un equilibrado contraste
con el tímido verde de la rala vegetación
. En el Parque Nacional Talampaya es posible observar, es
posible sentir, es posible vibrar, con la imponente sensación
de estar frente a la más tangible visión del
accionar de nuestra madre naturaleza que de manera caprichosa
y durante millones de años se dedicó a esculpir
con sus manos sabias, a las cuales podemos darle nombres
, vientos, lluvias, ríos, etc., así se esforzó,
para que en este presente nos extasiemos convirtiéndonos
en los más afortunados espectadores de un milagro
de belleza que se llama Talampaya. Su riqueza paleontológica
se debe a la abundancia de fósiles pertenecientes
al período triásico: moluscos, insectos y
plantas que surgieron durante la explosión de la
vida animal en esa etapa de la historia de la tierra. Como
valor agregado a la acción de la naturaleza, Talampaya
alberga también el testimonio de sus primeros habitantes
a través de pictografías y petroglifos creados
por las manos de hombres pertenecientes a las culturas Ciénaga
y Diaguita. El Parque puede recorrerse a través de
tres circuitos. La travesía se realiza siempre en
camioneta y con la compañía de un guía.
En la primera parte del camino que se inicia en la “Puerta
del Gran Cañón”, se pueden apreciar
las pinturas rupestres ya mencionadas. Luego, se llega a
un denso bosque de algarrobos, brea, mistol, palo azul y
otros árboles típicos de la flora lugareña,
este lugar se denomina “Jardín Botánico”.
El recorrido se realiza a lo largo del cauce y por el cañón,
una vez pasado el “Jardín Botánico”,
se observa una especie de hueco sobre una pared de unos
150 metros de altura llamado “La Chimenea”.
Continuando con nuestro paseo por el lugar, podremos observar
muy de cerca exóticas formaciones de piedras que
se confunden con catedrales góticas, monasterios
o ciudades medievales: El Rey Mago con su camello, La Catedral,
Las Torres y el Fraile o Monje. Unos minutos de viaje más
adelante están “Los Cajones” , que dentro
de nuestro itinerario no puede quedar afuera , puesto que
con su belleza particular nos embelesa a través de
sus angostos caminos rodeado de grandes paredes de piedra,
y el relajante frescor de su ambiente, que nos provoca el
caminar a la vera de un arroyito, hasta llegar al final
del circuito, y de pronto nos sorprendemos con el manantial
del cual brota el agua por entre las piedras. Sobre el final
del camino, nos aguarda la “Ciudad Perdida”,
se trata de unos de los grandes atractivos del Parque dado
que sus formaciones rocosas, constituyen un verdadero laberinto
natural . En ella se recorren una serie de senderos naturales,
que en realidad, son los cursos secos de las corrientes
de agua que se forman en época de lluvia. Ciudad
Perdida es por su recorrido un viaje al inicio del tiempo,
pues su laberíntica trama nos sorprende a cada paso,
observando además un frágil mundo de esculturas
de arena que sobreviven inmune desde el tiempo de los dinosaurios.
Solo déjese maravillar por la “Ciudad Perdida”
. Por todo ello, Talampaya, es la mejor posibilidad de sorprenderse,
disfrutar y vivenciar, un lugar que le muestra “Todos
los tiempos”.
Nuestros artesanos
El Departamento Cnel. Felipe Varela ofrece al visitante
una variada propuesta en lo que se refiere a regionales
y artesanías.
Los objetos cerámicos que se adquieren en el lugar,
son piezas únicas, modeladas a mano, utilizando arcillas
del lugar, estos objetos rescatan el lenguaje de nuestros
antepasados posibilitándonos disfrutar y ser fieles
testigos de un arte que pugna por sobrevivir para deleite
y orgullo de las nuevas generaciones.
Todas las piezas son sometidas a diferentes procesos de
cocción, pátinas y lustres , que le otorgan
a la misma un acabado original .
Nuestra cerámica es la más palpable muestra
del legado de nuestros antepasados aborígenes, de
quienes los artesanos de la zona, han logrado recrear esas
técnicas, para así de algún modo vivificar
esas culturas de eximios alfareros.
La madera también encuentra en esta tierra, noble
exponentes de ella a través del arte del tallado
y la escultura, los cuales con un concepto artístico
único, producen obras que cautivan la mirada y el
espíritu.
Los talleres de los distintos artesanos son auténticos
templos de la cultura pues allí se respira el arte
en su máxima expresión, y es ese el lugar
donde el esforzado artesano, hora tras hora vuelca toda
su impronta para moldear un producto que lleva en su savia
la perfecta expresión de toda una cultura; el ocasional
visitante podrá ser testigo de la producción
de las diferentes artesanías, y de este modo se adentrará
en el mágico mundo del artesanado, donde el tiempo
parece no transcurrir, pues solo interesa la expresión
profunda y sentida de todo un artista, que ofrece su arte
como su corazón mismo.
Aún existen en nuestra región muchas artesanas
que son verdaderas maestras del tejido en telar, que además
conservan la antigua práctica de esta actividad,
es decir son ellas las que sin más herramientas que
un huso de madera, hilan la lana, que luego utilizarán
en tu telar criollo, para confeccionar esas prendas que
llevan el sello inconfundible de generaciones de tejedoras,
cuyas sabias manos hilan los hilos del tiempo, tiñendo
con su humildad y coraje la trama que dará fruto
a una prenda que lleva en si lo más puro de nuestra
identidad y patrimonio.Cuchillos artesanales de una calidad
excepcional que han emigrado a latitudes alejadas, es posible
adquirir como también observar la manera como son
elaborados; existen además una vasta variedad de
artesanos que como todos, moldean sueños, esculpen
esperanzas, crean ilusiones, a través de sus manos
que son la extensión de su ideario para dar así
nacimiento a una obra que pletórica de sentimientos,
vivencias y deseos, que luego de manera gentil nos brindarán,
para de este modo poder llevarnos de este tierra un recuerdo
que lleva la savia de todo una cultura.
Tierra de vinos
Los caminos del vino no lleva a una de las regiones mas
prodigas, el departamento Cnel. Felipe Varela, donde la
perfecta conjunción de la incidencia lumínica
del sol, la calidad de sus tierras y el tesonero afán
con que el viñador atiende sus vides, hacen del lugar,
el más propicio para lograr un fruto de una graduación
con importantes niveles de azúcar en sus uvas y alcohol
en sus vinos.
Nuestra región tiene una gran tradición vitivinícola,
con niveles actuales de producción que ronda los
seis millones de kilos, en un área de cultivo que
alcanza las cuatrocientas hectáreas, predominando
la variedad Torrontés Riojano y desde hace unos años
con la puesta en marcha de un cambio varietal, el 20 % del
total de la producción se distribuye en uvas de la
variedad
Malbec, Sirah, Cabernet Sauvignon y uvas para pasa destinadas
a la exportación ( Riestina, Sultanina y Perlé).
Nuestros pequeños productores de vides, destina un
buen porcentaje de su producción para la elaboración
de Vinos Artesanales o Vino Patero como se dice en la zona,
este vino tiene como principal característica su
sabor dulce y la alta graduación alcohólica,
siendo muy requerido por los visitantes que tienen la oportunidad
de degustarlo; en la localidad de Los Palacios, distante
a tan solo 3 km de la ciudad de Villa Unión, viven
los mejores cultores de “Vinos Pateros” de la
zona, tanto es así que en el mes de noviembre allí
se realiza el “Festival del Vino Patero”,momento
propicio, para saborear los mejores vinos, además
de disfrutar del canto y la danza de su gente.
Por el clima generoso de nuestra tierra, el Departamento
Cnel. Felipe Varela está llamado a ser un excelente
productor de uvas tintas y exquisitos vinos, por lo que
los objetivos de los viñateros del lugar para un
futuro cercano, es la de lograr una reconversión
varietal que alcance el 50 % de la producción actual
de vid, y así de este modo poder ofrecer al público
en general los mejores vinos, nacidos de una tierra bendecida
por la Pacha Mama (madre tierra) y que es fuente de inspiración
para los diferentes cultores de las distintas ramas del
arte. Cada febrero Villa Unión le rinde homenaje
al trabajador viñatero, donde la música, la
poesía y la danza se confunden en solo manifestar
, es en “El Festival Nacional del Peón Viñador”,
donde nuestra comunidad se une para festejar una vendimia
más, que pronto se ha de transformar en vino, y como
dice la canción “si el vino viene, viene la
vida...”.
Regionales
En nuestra comunidad aun se conservan vívidos esos
métodos tradicionales para la realización
de productos regionales, como los dulces, la preparación
de las distintas frutas secas, los vinos artesanales, el
pan casero, etc.; lo que les da un valor agregado, pues
guardan en si la esencia misma de una tradición que
lleva varias generaciones. En cada una de las localidades
que componen el Departamento Felipe Varela se cosechan distintas
frutas que mas tarde serán utilizadas para la elaboración
de dulces y frutas secas; el membrillo, es una planta con
cuyo fruto obtenemos un dulce de características
inigualables, ideal para servirse como postre, acompañado
con queso de cabra, que también es posible conseguir
en nuestra zona, después de comer un buen asado de
cabrito; del mismo fruto se consigue la mermelada y la jalea,
ideal para untar en tostadas, y saborear con el mate. Santa
Clara es una población que nos aporta sabrosos duraznos
para producir dulces y mermeladas imperdibles. Toda la cocción
de los diferentes dulces que se hacen por esta región,
es con leña y en una “paila” de bronce
como a la vieja usanza, sin olvidar un elemento fundamental
para revolver la cocción, una cuchara de madera,
que según nuestros mayores , le da un sabor especial
a la preparación. Las frutas secas, son unas de las
especialidades de nuestra gente, las pasas de uva con y
sin semilla que son indispensable para el pan dulce, o por
que no para las empanadas; los “pelones”, duraznos
secos, que luego de hervirlos y azucararlos, para posteriormente
dejar enfriar, se convierte en un postre sin igual,; los
“descarozados” u “orejones”, que
son duraznos secos sin el carozo, que al igual que los “pelones”
pueden degustarse del mismo modo; no nos hemos olvidado
de las riquísimas pasas de higo que son muy solicitadas
por muchos. Si de vinos artesanales o pateros hablamos,
desde Los Palacios y Banda Florida nos llegan los mejores,
pues la gente de esas localidades vuelca en la producción
de ellos todo un arte que lleva años, conservando
siempre ese particular sabor y aroma, que hace que esos
vinos sean tan solicitados. El pan casero tiene ese sabor
que solo el horno de barro barrido con jarillas le puede
dar, y es en esta tierra donde mejor lo puede disfrutar.
Como pueden ver, nuestros sabores son parte de su mejor
destino turístico, permítase conocer otra
faceta de nuestra cultura, la que del mismo modo que otras,
guardan en si toda la tradición de nuestra tierra
, cuyos habitantes con denodado esfuerzo y con el laborioso
trabajo de sus manos agrestes, día a día elaboran
con pasión, dulces, pasas, vinos, panes, etc., para
el disfrute pleno de usted y su familia.
Villa unión “siempre linda”
Villa unión es la cabecera y el centro administrativo
del Departamento Cnel. Felipe Varela. En la ciudad tenemos
la posibilidad de recorrer su circuito urbano disfrutando
de la caracterizada hospitalidad del riojano, caminando
sus calles, y a tan solo cinco cuadras del centro de la
ciudad llegamos al mirador, lugar privilegiado para realizar
un avistaje de todo el valle, con su Río Bermejo,
cuyas aguas nos acompañan todo el año aunque
a veces tan solo con un pequeño caudal; el verde
de sus viñedos; sus montañas que pareciesen
estar al alcance de las manos y la pureza de su aire, todo
ese marco nos invita a eternizar esos instantes para el
disfrute pleno de todos nuestros sentidos. Siguiendo nuestro
itinerario, una visita obligada es el Teatro Héctor
D. Gatica, orgullo de los pobladores del lugar, que se constituye
como el depositario natural de los eventos culturales de
la ciudad. El arte nativo de la ciudad se ve reflejada en
los distintos locales de productos regionales y artesanías,
donde el ocasional visitante puede obtener un recuerdo de
su paso por nuestra región. Villa Unión. Nuestra
ciudad ofrece todos los servicios que el visitante puede
requerir, desde telecentros con discado directo nacional
e internacional, hasta “cibers” que nos permiten
contactarnos con el mundo a través de internet; en
los distintos comedores de la ciudad podemos degustar las
mas exquisitas comidas regionales que caracterizan a nuestra
región, como lo es un sabroso cabrito con pan casero,
acompañado de un buen vino riojano, para finalmente
en el postre disfrutar del inigualable dulce de membrillo
de la zona. Villa Unión es así, como su gente,
generosa y hospitalaria, que se brinda por entero, que abre
sus jóvenes brazos al país y el mundo para
mostrar lo mejor de si, su gente, sus paisajes, sus fiestas,
su calidez, su sencillez, su arte, su todo. El visitarnos
es permitirse llevar luego, el recuerdo imborrable de unas
vacaciones que tienen sabor a regreso, que guardan el aroma
de sus vides, por que Villa Unión es “siempre
linda”.
La ciudad de Villa Unión es sede de diferentes eventos
festivos durante todo el año. El “Rally Provincial”,
recorre nuestros caminos, siendo en la actualidad uno de
los más importantes de la Provincia, por la belleza
de su circuito y la importante asistencia de público
al mismo.
En Semana santa y el mes de julio expresiones artísticas
de todo tipo, se manifiestan para dar la bienvenida y brindarles
lo mejor de nuestra cultura a todos aquellas personas que
nos eligen como destino turístico.
Cuando septiembre comienza a dar sus primeros pasos es tiempo
de festejar un aniversario más de la ciudad, y es
así que durante toda una semana todo es alegría,
es un palpitar constante en cada corazón de los pobladores.
Si el carnaval vive en la piel de cada riojano, en villa
unión se vive más, “La fiesta de las
comparsas” nos deslumbra con el colorido de sus trajes
y plumajes, con la belleza sin igual de sus jóvenes
que contornean su cuerpos al desenfrenado ritmo de las batucadas;
las comparsas que participan cuentan con más de cien
integrantes cada una, lo que hacen de esta fiesta más
importante de la provincia de La Rioja en este tipo. Vívala.
“Cada febrero vuelve a renacer...” en Villa
Unión ese aire de fiesta, que desanda sus calles
con olorcito a vino nuevo, con cantares de amanecidas que
impacientes esperan la llegada del “Festival Nacional
del Peón Viñador”, donde todos los pobladores
presurosos se congregan para vivir la música, la
danza, la chaya, la fiesta que esperaron todo un año;
solo quien vive esta fiesta sabe de la alegría sin
fin que significa confundirse entre nuestra gente para ser
uno más, y recibiendo un puñado de harina
mansa, pegar un grito chayero que ha de retumbar en el valle,
para al final guarecerse en una canción que lo invita
a volver para el otro año.
Anchumbil
A tan solo 8 Km. de la ciudad de Villa Unión, se
encuentra uno de los lugares mas sorprendentes de nuestro
departamento, Anchumbil (ANCHU: Frejol o poroto grande ,o
pueblo separado; la M es eufónica y BIL: comarca,
paraje). Para recorrer este circuito es necesario llevar
ropa y calzado cómodo, pues la mejor forma de disfrutarlo
es a través de una caminata. Desde el primer instante
de nuestro paseo Anchumbil nos muestra el tinte rojizo de
su paisaje, lo que le un aditamento especial, contrastando
con el paisaje circundante; después de haber recorrido
algunos cientos de metros desde el camino hasta el cañón
en si, nos adentramos en el con paso decidido dispuestos
a vivenciar a pleno todo lo que nos puede ofrecer el lugar.
Los laberintos que se nos presentan cargan en si toda la
magia de la cultura Diaguita, antiguos habitantes del lugar,
muestra de ello son las pictografías tan perfectas
como bellas que encontramos allí, que nos hablan
de un tiempo ya lejano, donde nuestros antepasados cargados
de esa fuerza artística nos legaron estas obras,
como mensaje eterno de unión entre generaciones.
En el lugar, la incidencia climática a jugado por
miles de años, moldeando a través de los vientos,
las lluvias, creando un lugar de características
únicas, pasajes cortos y estrechos de un colorido
magnífico, huecos en las paredes de la roca, cuevas
de formas llamativas, no nos puede faltar una cámara
fotográfica para perpetuar la belleza del lugar,
y en algún momento cuando hagamos un alto en nuestra
recorrida, podremos dar lugar a unos mates que tendrán
un sabor especial, pues en ese subyugante escenario natural
donde todo parece ser diferente, todo es especial, que ni
el rumor del viento puede alterar tan apacible descanso.
En este paseo, descubriremos además una serie de
petroglifos pertenecientes a la cultura Diaguita, quienes
habitaron en el lugar hace cientos de años, y es
la mas clara expresión de una cultura que quiso eternizar
todo un sentir, y hoy es el lazo mas fiel que nos une a
ellos.
Casi al final de nuestro itinerario, nos sorprende una pequeña
cascada o salto de agua que con su frescor nos relaja y
a la vera de ella, surgen las palabras que adjetivan de
mil formas la belleza recorrida. En Anchumbil, son sus laberintos,
son sus pictografías, son sus petroglifos, son sus
contrastes de colores, que de manera sinceran nos subyugan,
nos sorprenden y nos atrapan, anímese a visitar,
un lugar fantástico, que despierta sensaciones, que
estimula los sentidos, que enaltece el espíritu y
que se aferra a nuestro a nuestro recuerdo. Es Anchumbil
quien nos invita a saciar ese espíritu de aventura
que yace en cada uno de nosotros, en un paseo que será
para todos inolvidable, por lo mágico del lugar y
su inconmensurable belleza.
Amigo Turista:
Estamos trabajando para ser su próximo destino turístico,
nuestro Departamento es una explosión de bellos atractivos,
por sus paisajes, sus aromas, sus sabores, sus colores y
su gente, quien con la calidez de siempre lo esperan para
compartir a través de un vino manso en noches de
coplas, el más puro manifestar de nuestra idiosincrasia.
Solo falta usted, lo estamos esperando, anímese a
descubrir lugares fantásticos, anímese a ser
parte de nosotros mismos.